Construir una base propia
Implica una inversión inicial en creación y una dedicación mensual para mantener contenidos y perfiles activos. Su valor se acumula: mejora confianza, coherencia y conversión.
Ofrecemos a cada cliente un estudio personalizado de su negocio y su situación antes de definir canales, presupuesto, objetivos e indicadores.
Una inversión digital suele combinar preparación, gestión profesional y presupuesto publicitario. Separar estas partidas permite entender qué se está pagando y qué retorno debe generar.
El canal adecuado depende del punto de partida, el objetivo, el margen del negocio y la velocidad con la que necesitas resultados.
Implica una inversión inicial en creación y una dedicación mensual para mantener contenidos y perfiles activos. Su valor se acumula: mejora confianza, coherencia y conversión.
Requiere gestión más presupuesto por clic. Es especialmente útil cuando ya existen búsquedas claras. Medimos contactos, llamadas, ventas y coste por conversión.
Combina inversión publicitaria y renovación frecuente de creatividades. Permite probar audiencias y mensajes, con seguimiento de coste por contacto o venta.
Añade la producción o adaptación de vídeo al presupuesto publicitario. Funciona para ampliar audiencia y apoyar conversiones que a menudo ocurren en otros canales.
Primero definimos el resultado. Después decidimos cuánto y dónde invertir.
Analizamos tu situación, objetivos, público, ticket medio, margen, zona, competencia, recursos y capacidad para atender nuevos clientes. No recomendamos una cifra universal. Después fijamos indicadores y puntos de revisión para aumentar, mantener o detener la inversión.